Quiero agradeceros con esta carta las muestras de apoyo y afecto de vosotros en la primera vuelta de las votaciones para la elección del Rector de la UNED.

La campaña electoral ha sido realmente una experiencia muy gratificante, que, lamentablemente, no ha venido acompañada de buenos resultados. Así es la democracia. Para mí, sin perjuicio del resultado, ha valido la pena: he podido compartir con muchos compañeros y compañeras el análisis sobre la situación de la UNED y su futuro.

Creía, y sigo creyendo, que la UNED tiene un gran potencial para ser un actor significativo en el sistema de educación universitario en español, por su metodología y capacidades con una incomparable proyección internacional del conocimiento y cultura. En mi opinión, ese potencial está por desarrollar. Probablemente hay razones estructurales y de coyuntura económica que explican cierta parálisis y las dificultades por las que atravesamos para innovar y mejorar nuestra actuación. Considero que el futuro Rector debe hacer frente a esos problemas y favorecer la transformación de la UNED.

En los últimos días, he tenido contacto con los compañeros que han pasado a la segunda vuelta. Ya les he felicitado en privado, y ahora quiero hacerlo públicamente. De mi conversación con ellos quiero subrayar el deseo expresado por Alejandro Tiana de recoger una parte sustancial de mis propuestas de campaña, lo que espero que se materialice en caso de salir elegido. Estoy convencido de la solidez y realismo de las propuestas y alternativas que llevaba en mi programa. Era el trabajo de muchos, y eso es lo importante: la implicación colectiva para la mejora de nuestra Universidad. Son orientaciones que abren nuevos horizontes y anticipan el futuro ineludible de la UNED.

Reitero mi agradecimiento infinito a los que me habéis votado, y a los que habéis participado en la primera vuelta. Ha sido un privilegio recibir el apoyo de una parte de esta gran comunidad universitaria.

Y aquí estoy para lo que queráis